“La casa era verde”, escribió el niño Luisito. La maestra le bajó puntos por lo chato de la prosa y la falta casi absoluta de aspiraciones artísticas.
“Era verde la casa”, escribió el adolescente Lucho. La profesora valoró la intención poética, pero igual lo mandó a Diciembre para obligarlo a esforzarse un poco más.
“Era verde como la esperanza la casa de la colina”, escribió el joven Luis. El jurado del concurso barrial no se enredó demasiado en la comparación y le otorgaron el tercer premio.
“Era de un tono verde algo ajado, cual esperanza de sufrido anciano, aquella casa que se vislumbraba en la lejana colina del solitario paraje”, escribió el señor L. P. García. El editor se enamoró de su florido estilo y publicó su primer libro de relatos.
“La casa sobre la solitaria colina era ajadamente verde, como una antigua esperanza”, escribió el celebrado autor Luis Pascual García. El complacido público compró de a miles su más reciente novela, catapultándolo a la cima de la lista de best-sellers contemporáneos.
“La casa era verde”, escribió el geronte García, sumido en una arterioesclerosis galopante. La crítica especializada lo bañó en alabanzas por aquella muestra de sucinta madurez literaria y el premio Cervantes que le otorgaron de manera póstuma no fue discutido prácticamente por nadie.
18 Comentarios a “Evolución”
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Para mi que L.P.G. es el seudónimo de D. Mario Vargas Llosa y su “La Casa Verde.
Cuanto me falta para geronte?
“Ojos de perro azul” tampoco estaba mal, eh? (dijo la verde mariposa).
Samuel: Una vez mi mamá se cruzó a Vargas Llosa en un restorán en Perú y se quedó desilusionada de lo petisito que es.
JeRe: No sé, pero para gerente te faltan un par de años de moverle el piso a tu jefe.
Bater: Je, justo ayer estaba escuchando un CD de Rubén Blades en vivo en NYC en el que canta ese tema. Que coincidencia tan… ¿amarilla?
Buenísimo!
Es que we all live in a yellow submarine.
Me recordó una frase de Hemingway que decía algo así “si querés decir que el sol entraba por la ventana… decí que el sol entraba por la ventana”.
Ehp.
Grande Tintorcho!
Muy muy bueno, che.
Abrazo
Crea fama y acuestate a dormir (a todo lo brillante se responde con cliche)
Muy bueno, me encantó
Rocketer: Usted siempre tan amable.
Bater: ¡Yeah, yeah, yeah!
Tinch: ¡Ehp, ehp, ehp! Y, como se puede ver por sus nietas, Hemingway tenía razón.
Diego: ¡Abrazo de vuelta!
Khatiya: Un placer que se pase por acá, como siempre.
n.a.p.g.: ¡Muchas gracias! Un honor, viniendo el elogio de quien viene.
Algunos le llaman ciclos, otros círculos, otros les gusta volver al origen. La verdad, es una suerte poder cerrar los círculos en vida
Armando: Mientras no sean círculos viciosos… ¡Gracias por la visita!
muy buen punto, si señor, acaso solo los pendejos tienen derecho al cervantes????
Jiji… Es lo que a todos se nos ha pasado por la cabeza alguna vez, pero contado de modo magistral. Gracias
A ver cuándo se le ocurre a alguien comentar algo sobre el Premio Planeta, que también se lo dan a cada cosa de un tiempo a esta parte… (Y me refiero a la cosa, que no a la persona).
Es increíble y bella la forma en que resumes lo estúpido que son a veces aquellos que nos han recriminado ser estupidos porque no dejamos de ser niños.
Mi hijo, que tiene ahora nueve años, alguna vez a los 4, le recrimino un profesor pintar árboles de color morado, pero Andrés que es tán hermoso y necio como su madre, le dijo; “bueno les pintaré de negro”.
Te saludo y te leo.
Ricardo: O por lo menos el Cervantitos.
Calítoe: Yo ando medio desconectado del tema premios, más por desinterés que por desconfianza. Prefiero la recomendación de un amigo a una faja de premiación.
Bruno: ¡Gracias por el comentario! Y saludos para vos, la hermosa madre de Andrés y sobre todo a Andrés: que siga pintando del color que se le antoje, carajo. ¡Saludos!
¡Excelente! Muy buena toda la página, también, pero esto es supremo. Gracias por decir tan genialmente lo que muchos pensamos.