Posts de Junio de 2004

A tocarse el izquierdo

14 de Junio de 2004

No quiero asustarlos, pero comienzo a tener la sensación (que bien puede tornar en certeza con el correr de los meses) de que este blog es mufa. En particular, pero no exclusivamente, esa sección aquí al costado que lleva de título “Blogs mucho mejores”, y lista (entre los cientos de miles de blogs de mayor calidad que éste) aquellos que considero como superlativos.

Es que de un tiempo a esta parte viene ocurriendo que, apenas transcurrido un tiempo de haber sido agregados a la lista, los pobres blogs desaparecen de la faz de Internet. Así de terriblemente simple y sencillo. Ocurrió muy recientemente, por ejemplo, con Antes muerta que sencilla y No soy superwoman, dos excelentísimos representantes de este género, afamados y afianzados, que sin embargo no resistieron el pavoroso poder destructivo de este rincón de la muerte.

Otras veces la maldición no llega a niveles de asesinato sino que produce mareos, fiebres y toses que los deja fuera de combate por un largo rato, como pasó con Es lo que hay, Una mujer gorda, Mantantirulirula y Snif!, que gracias a Dios resistieron a base de vacunas intramusculares, sopita de pollo y cataplasmas de mostaza, y hoy todavía los tenemos vivitos y coleando. Alguno, en alarde budista, reencarnó casi al instante luego de ser fulminado (me refiero a la dinastía Insert brain here - Ficticios). Pero lo que es bastante seguro es que no es para nada salubre aparecer aquí a la derecha de estas palabras.

Así que ya están advertidos, los que figuran en la lista y también aquellos que son meros visitantes, inocentes y desprevenidos. Por las dudas, antes de pasar por acá, hagan backups, persígnense, toquen madera, besen sus patitas de conejo, átense la cinta roja a la muñeca, tóquense una parte pudenda izquierda y hagan cuernitos. No les va a servir de mucho, pero por lo menos van a tener el (inútil) consuelo de haber hecho todo lo posible.

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Resistencia emocional

11 de Junio de 2004

A veces se me ocurre que sería fabuloso que descubrieran que las lágrimas son una excelente fuente de energía, capaces de reemplazar a los combustibles fósiles y los isótopos radioactivos y los paneles solares.

Los gobiernos entonces comenzarían a cosechar lágrimas, exigiendo a los ciudadanos que entreguen a las autoridades un mínimo de cincuenta lágrimas mensuales, pagaderas en cuotas semanales para mayor comodidad. Aquellos que aportaran religiosamente recibirían un salvoconducto que les permitiría circular por las calles y dormir tranquilos. Aquellos que no, a sufrir las consecuencias. La extirpación forzosa de lágrimas puede ser bastante desagradable.

Algunos de nosotros rechazaríamos que desde arriba nos dicten cuándo y cuánto debemos llorar y pasaríamos con entusiasmo a la clandestinidad, bajo el liderazgo de un carismático joven de boina negra y ojos penetrantes, de nombre Teobaldo y apellido desconocido. Celebraríamos reuniones secretas en sótanos húmedos en las que desperdiciaríamos lágrimas a diestra y siniestra, o las ahorraríamos por meses y meses, según se nos diera la gana. Sobreviviríamos robando pasteles dejados a enfriar en los alféizares, bebiendo agua de chubascos y lloviznas, durmiendo en las copas de los árboles más frondosos.

Los problemas comenzarían cuando la policía se armara de detectores lagrimarios subsónicos infrarrojos, con los que serían capaces de detectar una lágrima clandestina derramada a más de cuatrocientos metros de distancia en plena oscuridad, a través de persianas, puertas y paredes. Teobaldo, preocupado, comenzaría a establecer reglas para minimizar la posibilidad de ser descubiertos. Al principio serían simples recomendaciones para evitar llantos reveladores en zonas vigiladas, pero luego (cegado de paranoia y poder) prohibiría a los miembros de la resistencia involucrarse en cualquier tipo de actividad que pudiera desembocar en lágrimas, tales como tener hijos, salir campeón de un torneo de fútbol, mirar la telenovela de las tres de la tarde, emborracharse, perder a un ser querido o enamorarse perdidamente.

Y así nos haríamos viejos, vegetando sin la más mínima emoción, rememorando de vez en cuando cómo era aquello de sentir y aguantando las ganas de llorar que nos daría no poder llorar con ganas.

A veces se me ocurre que sería espantoso que descubrieran que las lágrimas son una excelente fuente de energía, capaces de reemplazar a los combustibles fósiles y los isótopos radioactivos y los paneles solares.

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El paparazzo intrépido

9 de Junio de 2004

Perfil de Mateo, príncipe heredero del Reino Entintado

En horas de la tarde de la presente jornada, el afamado fotógrafo de celebridades Pietro Stromboli logró burlar todas las barreras de seguridad y consiguió retratar a uno de los personajes más buscados de la actualidad del jet-set mundial. Munido de un fantástico disfraz completo con maquillaje y peluca al tono, Stromboli se hizo pasar como una veterana técnica en imágenes computadas y consiguió varias tomas fotográficas del joven Mateo I, príncipe heredero de la Corona Entintada, que a la sazón se encontraba inmerso en una inquieta siesta intrauterina matizada con abundante succión dactilar.

Otra toma del gurrumín tintillo

Este humilde blog logró adquirir los derechos para publicar de manera exclusiva las imágenes que acompañan estas líneas, previo pago de una suma que rondó las seis cifras. Al admirar el apuesto perfil de la minúscula criatura queda claro que no hay rastros de los dudosos rasgos de su zaparrastroso progenitor. Gracias a Dios, las plegarias del pueblo surtieron efecto y el muchachito será un orgulloso portador de toda la extraordinaria belleza de su turgente madre.

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Día D

7 de Junio de 2004

Anteayer fue un día de arena, de adioses, de carteles, de aspirina.
Ayer fue un día de banderas, de planes, de pataditas, de fiaca.
Hoy todo indica que será un día de aire acondicionado, de mate, de sueño, de extrañar.
Hoy es un día de esos en que parece que la vida es una colección de días de algo.

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Delito cítrico

3 de Junio de 2004

Un extraño evento con ribetes policiales, medicinales y hasta Hollywoodenses tuvo lugar en la pintoresca y habitualmente somnolienta localidad de Fort Drum, ubicada en la zona central de la península de La Florida. Cerca de las tres de la tarde, un conductor de camiones de carga que se identificó como Adolfo Quiñones se hizo presente en el destacamento que la Florida Highway Patrol (FHP) mantiene en el lugar y denunció la desaparición de su camión, cargado con un importante envío de naranjas recién cosechadas, como se puede apreciar en las fotos que acompañan el presente artículo. El vehículo había sido secuestrado aparentemente mientras el denunciante hacía uso de los servicios en una de las muchas paradas habilitadas para este fin junto a la ruta conocida como Florida Turnpike, la cual une varias ciudades de importancia a lo largo del estado.

Varios testigos en el lugar corroboraron el relato de Quiñones, describiendo la manera en que un individuo de aspecto algo extraño aprovechó la ausencia del conductor para, munido de un cuchillo de cocina, forzar la cerradura del rodado y darse a la fuga con toda su carga antes de que alguien pudiera hacer algo para evitarlo. De todas maneras, tan sólo un par de horas luego de transcurrido el hecho, la policía ya había logrado localizar y apresar al delincuente. El sheriff Drew Pinskey, a cargo del operativo, indicó (haciendo gala de notables conocimientos literarios) que “la investigación fue particularmente breve ya que, si se me permite parafrasear a la notable escritora argentina Elsa Bornemann, un camión de naranjas ocupa mucho espacio”.

Las sorpresas continuarían cuando, luego de ser aprehendido, los oficiales identificaran al fascineroso como Valentine Kilmie, aparentemente un hijo no reconocido fruto de una relación pasajera entre dos famosas estrellas de Hollywood, Angelina Jolie y Val Kilmer. El muchacho, de apenas cinco años de edad, sufre de una extraña enfermedad por la cual su cuerpo se desarrolla alrededor de siete veces más rápido de lo habitual, dándole un aspecto maduro y adulto a pesar de su corta existencia. Según Kilmie, no pretendió hacer mal a nadie al llevarse el camión. “Es que me habían comentado de las propiedades antioxidantes de las naranjas, y pensé que semejante cantidad sería suficiente para retrasar un poco mi descontrolado envejecimiento”, declaró. “Aparte, siempre ando medio engripado o con una molesta tos, y la vitamina C es muy buena para contrarrestar este tipo de síntomas”. Además indicó que no pensaba utilizar el cuchillo que portaba para amenazar a nadie, sino que juzgó que sería útil para realizar pequeños agujeros en las frutas y así poder sorber su jugo de manera más simple, según la costumbre de los habitantes de Paraguay y sus naciones aledañas.

La fotografía que difundió el Departamento de Policía confirma a las claras el parecido de Kilmie con sus supuestos progenitores, además de los efectos inflamatorios en la zona labial del muchacho, fruto de las sesenta y cuatro naranjas que había logrado consumir antes de ser apresado por las autoridades:
Kilmie se encuentra en estos momentos esperando el momento de su juicio oral y público. Expertos juristas opinan que la pena a ser aplicada debería rondar los 6 meses de prisión, mientras que sus abogados defensores insisten en que “el período de encarcelamiento no puede pasar de dos meses, ya que para este pobre muchacho eso equivaldría a más de un año”. Por otro lado, los intentos de este cronista de contactar a Jolie y Kilmer para constatar sus reacciones ante este peculiar hecho han sido rechazados de plano.

(La imagen de Kilmie es original de la sección “If they mated”, del sitio del excelente programa de TV Late Night with Conan O’Brien)
(Las imágenes del camión de naranjas son un aporte desinteresado de La Entintada, soberbia belleza empanzonada de la zona)

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