Canción del momento
12 de Agosto de 2004
Después de una ardua lucha cuerpo a cuerpo con el Macromedia Flash MX, al fin estamos en condiciones de inaugurar Canción del momento, flamante sección musical de Amor Entintado. Puede todavía resultar algo precaria y desprolija, así que agradezco mucho cualquier reporte de malos funcionamientos o rarezas impensadas.
La idea básica, inspirada casi directamente por el Song of the Week de Asterisk, el sitio de D. Keith Robinson, es ir colocando aquí arriba a la derecha (de vez en cuando y sin ninguna promesa de regularidad exacta) canciones que me parezcan interesantes para compartir con los sufridos lectores de este rincón.
Como a muchos, me gusta la música. Trato de escuchar de todo, dentro del ambiente sonoro bastante miope en que discurre mi vida (seguramente me estoy perdiendo de un cantautor fantástico en Mongolia del que jamás disfrutaré). Existen infinidad de canciones y melodías que me gustan, que me causan placer, que tarareo en la ducha, que silbaría mientras construyo (digamos) una repisa para poner frasquitos de especias en la cocina.
Pero hay algunas canciones que son más. Canciones que se rebelan y pasan al frente de la clase a dar la lección, y aunque están para un siete les pongo un diez por la falta de vergüenza al lucir los zapatos sucios y porque le guiñaron el ojo a la morocha del primer banco, que jamás les dirigirá la palabra. Canciones que me producen deseos irrefrenables de mudarme a un ático en París y escribir una novela espantosa. Canciones que pueden pintar las paredes de otro color con tres acordes. Ése es justamente el tipo de canciones que quiero poner en la vidriera de esta nueva sección del blog.
Para la inauguración opté por una canción que no dejé de escuchar al menos una vez por día en los últimos tres meses: Pink Bullets, de The Shins.
Hace unos años, mi hermano y yo solíamos entrenernos a la hora del almuerzo con juegos como “conectemos estos dos actores a través de la menor cantidad de películas” o “cuál es el tema número siete de tal disco”. Uno de estos divertimentos consistía en nombrar los mejores dos o tres segundos de una canción, reduciendo su atractivo a la mínima expresión. Por suerte no existía todavía este disco de The Shins, Chutes Too Narrow, porque jamás podría haberme decidido: rebosa de punta a punta, casi obscenamente, de momentos perfectos.
Esta canción, creo, sirve de muy buen ejemplo. Cuatro o cinco acordes, una melodía repetida una y otra y otra vez, un órgano sosteniendo todo allá al fondo, un interludio de (¡horror!) armónica. Y sin embargo me resulta de una belleza deslumbrante. Y las letras, ah, las letras. Imagino que varios darían la mano derecha por ser capaces de garrapatear con la zurda algo que resultara la mitad de bueno y simple a la vez.
Jamás una traducción (y menos la mía) puede capturar todo, pero creo que vale la pena intentar con algunos pocos versos. Se habla, como suele ocurrir, de algo que ya no está.
When our kites lines first crossed, we tied them into knots
To finally fly apart we had to cut them off
Cuando se cruzaron los hilos de nuestros barriletes, los anudamos
Para al fin volar separados tuvimos que cortarlos
Y se habla también de los efectos de esa ausencia.
Since then it’s been a book you read in reverse
So you understand less as the pages turn
Or a movie so crass and awkwardly cast
That even I could be the star
Desde entonces es como un libro que se lee hacia atrás
Así que entendés menos a medida que pasan las páginas
O una película tan grosera y de reparto tan extraño
Que hasta yo podría ser la estrella
Pero, de todas maneras, vale la pena. Como siempre.
But your memory is here and I’d like it to stay
Warm light on a winter day
Pero tu recuerdo está acá y me gustaría que se quedara
Luz cálida en un día de invierno
Es verdad de Perogrullo que los gustos son intensamente personales. Pero quizás a alguien que pase por aquí estas canciones le hundan los dedos en el mismo rincón del alma, y podremos anotar otra cosa en común en nuestra lista.
Nada se pierde con probar.
Archivado en: Corcheas y fusas
22 comentarios
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Me ha gustado la canción, gracias por darla a conocer
Pero sobre todo me han gustado tus explicaciones sobre por qué te gusta y los recuerdos que te trae. Una buena iniciativa 
Incluí sin dudarlo, cualquiera de Morcheeba o una baladita de J. Coltrane. Quedás como un duque con esas.
Excelente blog.
Precioso post, estoy escuchando el tema. Siento que cualquier comentario a esto, le queda chico, así que… mariposa a su flor.
¿Cómo carajo puedo hacer yo lo mismo? Soy aplicado y tenaz y no me importa a quién tenga que matar para conseguirlo
Fantástico blog. De lo mejores que he ojeado.
vaya, pues a estos no los conocía…
Chihiro: Como siempre, sos muy amable. ¿Y para cuando la TintaRadio?
MaFlorencia: Muy buen gusto, tanto en música como en blogs.
¡Gracias por pasar!
Bater: Es así, nos agarró el ataque musical a todos a la vez. Otra muestra más de coincidencias cósmicas inescrutables. Que nunca se acaben.
Sutpen: Todo lo que necesitás está en la ayuda online del Flash MX y en esta página: Remixology. Fijate sobre todo en las dos lecciones finales. ¡Saludos!
Nando: Espero que esta pequeña muestra haya servido para que los empieces a conocer, porque hay mucho más para investigar. Muchas gracias por pasar, y felicitaciones por tu blog, que es muy, muy interesante.
Ahí van los mejores 2 segundos de agosto de 2004:
La frase de bajo de Juan Nelson en “Sexual Healing”, clásico tema de Marvin Gaye. En alguna de las tantas versiones en vivo, por Ben Harper & The Innocent Criminals, el “yeite” (waack) se encuentra en el segundo puente, entre los dos coros a 3 voces (”wowowowo” y “oh, we’ll be doing fine”)
Muchas Gracias.
PD: Propongo todos los meses sugerir los dos mejores segundos de nuestros temas favoritos
Tocate una que sépamos todos!!! coreaba el público presente en un multitudinario recital en la ciudad de Cabildo, en una Boite muy popular en los años 70.
O’Doyle: Yo a usted lo conozco. Guarda con mancharse el sweater nuevo, y ojo con las bananas en la ruta, que puede tener un accidente.
Con respecto a lo de los dos segundos, es muy buena idea. Lo que voy a hacer, cada vez que ponga una nueva canción del momento, es destacar los dos mejores segundos del tema en el post correspondiente. En el caso de Pink Bullets, por supuesto, es cuando después de “…on a winter day” entra la melodía de la guitarrita en el fondo, previo al solo de armónica.
Manu: Y los de arriba del escenario respondían, desafiantes mientras interpretaban una polka en ugandés antiguo, “Pero si la conocen, ¿qué gracia tiene?”. ¡Saludos a Cabildo y Bahía Blanca, dos ciudades muy queridas por mí!
Me hace acordar a lo que siento cuando escucho ‘No Surprises’ de Radiohead o ‘La Muerte del Angel’ de Piazzolla.
Un milagro, una suspensión de la realidad, una tormenta de tres minutos.
Fantasma: Fantástica descripición. Si tuviere ese poder de síntesis, me habría ahorrado varios cientos de bytes en explicaciones trabajosas. Me alegra que la canción le haya gustado, y le mando un gran abrazo. Ya estaba extrañando su presencia por estas tierras.
eeeeh… ya me acordé: Live From Mars!
¡Matanga!
eeeeh… ya me acordé: Live From Mars!
¡Matanga!
Me bajé el disco entero para conocer a estos Shins. Es que si a vos te gusta don Tinto, yo quiero, todo para ver si puedo ser como vos cuando sea un grande.
Abrazo
Tinch: Lindo modelo a seguir te elegiste vos, eh. Igual, los Shins no tienen la culpa y el disco es fabuloso igual, no importa quién los admire. Después contá si te gustó. ¡Saludos!
No se si esto será leido, pero para mi es importante decirlo, terminé con mi pareja hace poco tiempo, y hace una semana, recordando nuestro ya inexistente aniversario, le regalé un disco -The Shines, chutes too narrow-, todo porque escuche algunos temas en la banda sonora de “Garden State”, y pedi el disco.
Lo raro es que no me detení a pensar en sus letras, y lo que escribiste ahora representa todo, yo aún la quiero y me moriria por estar con ella, pero cortamos lo que nos unía, y creo que finalmente solo me va a quedar su imagen divina…. que pena
Andrés: No te preocupes que, al menos yo, leo todo. Gracias por compartir tu triste historia y esperamos que te sirva saber que, esto también, pasará.
que mal debo estar para escribir detení y no detuve. Y son Shins no Shines…. bueno ya ni pienso
Andrés: Soy un convencido de que vale muchísimo más el sentimiento que la corrección sintáctica, así que no te hagas ningún problema. ¡Abrazo grande!
Llegué de casualidad no tal, buscando cómo era que hacia tan gran y sabio Maestro del amor, para subir la recomendada musica a su precioso blog… y asi me vengo a enterar que Usté recomendó como primerisima a uno de los grupos que mas amenamente me han hecho los dias desde que hace varios años ya, los conocí.
Y bue, que decir más que hacer en letras esto de sonreir. Y dejarle el comentario porque hace tiempo que no paso y siempre vale la pena empaparse de su tinta.
Si hay algo que me pone de buen buen humor, es caminar con The Shins en los oídos y gritar “u-uh-uh-uh-uuu” al momento preciso. Despertando curiosidad en la gente que a mi alrededor, claro, pobres ellos, no escuchan lo que yo e intentan adivinar por qué el albororto felíz.
Pero si hay algo que me hace “más mejor” que todo eso junto, es recomendar a alguien preciado a los Shins, regalarles sus dos discasos y que luego del tiempo razonable me digan: no puedo dejar de escucharlos, gracias.
Saludos, abrazos, mejores deseos y todo eso que se le dice a la gente que vaya a saber por qué, estan como pegadas a ese lugar del aprecio indefinido pero tan cálido.
Laila: Uf, sí, claro que sí. Cómo alguien puede acaso prestarles la oreja a estos muchachos un ratito y salir indemne de la experiencia. No es posible, digo yo, casi enojado. Y ahora que me lo dice, Laila, usted tiene cara de Shins. Nunca lo había pensado, pero se le nota a la legua, ahora que me lo dice. Cara de “uh-uh-uhhhh-uuu” en el momento preciso. Cara de entender exactamente de lo que estoy hablando.
Beso y abrazote desde ese mismo rincón en el que nos guardamos.
hay! me hizo la primavera más feliz aún.
Que lindo tener cara de Shins. No se por qué pero me da gusto.
Salud y flores!