ago 172004
Si San Martín pudo adoctrinar a su hija Merceditas, bien puedo yo ensayar algunos consejos para mi futura prole. Y rezan así:
- La simpatía por un equipo de fútbol no es una libre elección sino una cuestión de herencia inapelable. Así que nada de rebeldías genéticas.
- Si tu anécdota termina con la frase “… y ahí estábamos, un turco, una alemana, la pareja de japoneses y yo, completamente perdidos en Budapest, sentados en un bar en donde servían una sidra tibia increíble y riéndonos a carcajadas de cualquier cosa” o algo similar, no la cuentes. Todos te odiarán, y con razón.
- Conocer mucho a alguien no implica ninguna virtud extraordinaria en dicha persona, y viceversa. O sea, hay mucho ser fantástico con el que jamás cruzarás palabra y mucho guacho que te abrazará en cada cumpleaños, y viceversa.
- Cuando vayas manejando el auto y estés cantando a grito pelado, hacelo con un gesto serio y sin revolear demasiado la cabeza. Los demás creerán que estás en una importantísima llamada de negocios en tu celular hands-free. ¡Ojo! Una ventanilla mal cerrada o una canción con vocales demasiado prolongadas pueden destrozar el efecto.
- No me lleves demasiado el apunte, ni siquiera en forma de máximas.
No creo que esto termine acá. Tengo en las gateras cientos de consejos más para ser sabiamente ignorados.
17 Comentarios a “Máximas mínimas”
Lo siento, ahora mismo el comentario esta cerrado.

(¿Por qué casi siempre aparezco la primera para comentar? ¿Casualidad horaria o es que a la gente le intimida ser la primera en romper el inmaculado blanco de los comments? XD)
-Pereza que da el fútbol. 22 tíos para meter una pelota dentro de una portería, con lo poco que cuesta… ¬¬
-A mí siempre me ha hecho gracia ese inicio de chiste que dice “Era una vez España, Grecia y Portugal, las tres potencias mundiales,…”
-Mira, en ésta sí voy a darte la razón, pero no te acostumbres XD
-¿Y desde cuándo importa lo que piensen los demás? Si sólo son gente!
-No era mi intención, no, pero gracias por la concesión XD
Saludos!
- Tu papá me enseño a jugar al futbol.
- Nosotros jugabamos con los Gi JOe.
- Bien me puedo atribuir la invención del sanguchito de miga con papas fritas.
- Los dos sabemos lo que es conocer otras culturas.
No lo dudo ni un segundo, tenes mil consejos, no cientos, miles!, y además vas a ser un excelente padre.
solo voy a decir una cosa:
YO SY DE ARGENTINO JUNIORS, MI VIEJO DE RACING, se acabo!
Chihiro: Es que ya por aquí es una especie de tradición el esperar tus palabras iniciales para largar con el resto de los comentarios. Honores que trae ser una bloguera famosa, qué se le va a hacer
¡Gracias por pasar! (Y por hoy dejaré pasar eso de que el fútbol son 22 tíos corriendo tras una pelota, pero que no se vuelva a repetir).
JeRe: Lo que es haber compartido años mozos en una punta olvidada del mundo, ¿eh? Y muchas gracias por el voto de confianza en esto de andar criando seres humanos. Ahora hay que ver si cumplo con las expectativas depositadas en mí por este maravilloso pueblo. ¡Se puede! ¡Se puede! ¡A triunfar! ¡A triunfar!
Ju: Ah, bueno, pero lo tuyo es un caso con circunstancias atenuantes que merecen tratamiento especial. Ningún jurado te podrá condenar.
Chueco, recien varios compañeros mios de trabajo vieron lo que escribi y estan buscando a tu papá…no creo que sea para agradecerle.
JeRe: Pero eso es como culpar a Zubeldía por Bilardo, che.
Yo creo que más bien a un niño habría que educarlo con las grandes mentiras de la vida, que siempre dan más facilidad que las verdades para desgranar lo que es cierto y lo que no, así que recomendaría empezar por:
- Los abrefáciles nunca abren fácil.
- El dinero no da la felicidad, pero la abarata un tanto.
- Las mujeres nunca dicen sí cuando quieren decir no ni viceversa.
Adrián: Ah, no, yo jamás entraré en el complicado terreno de tratar de enseñarle acerca de “cómo entender a las mujeres”. Primero, porque no tengo suficientes pergaminos para tomar esa cátedra. Y segundo, porque a las mujeres no se las entiende, se las respira, que es muy diferente. Y tercero, porque no las entiendo.
demasiado tarde, ya te tomé el apunte, ya anoté, ya empeze a inventar.
Besos!
Yo enseñé las que siguen:
- Si tiene traje puesto, y podés hacerlo poner colorado, dale para adelante.
- El mejor lugar en el subte, es el último vagón, cosa de poder ir mirando el túnel por la ventanilla.
- Patear botellitas de plástico y tratar de llevarlas la mayor cantidad de cuadras posible, será uno de tus deportes preferidos. El otro, el ring raje.
- La germinación del poroto no es una tortura: es un desafío.
- El champú Sedal te deja el pelo hecho una bosta.
- Escupí a un pelado desde un balcón, por lo menos una vez al año.
- Eso del nene que metió el dedo en el ventilador, no quiere decir exactamente eso.
- Maestros no son necesariamente los que tienen título habilitante. Y viceversa.
- Hay 28 elementos que pueden convertirse en tus aliados, o en tus enemigos. OJO!.
Etc.
folosofia del buen padre
otra:
“si vas a cambiar de carril, usá la luz de guiño.”
- Trata de mantenerte virgen hasta los 16.
- Cuando te diga: “Date vuelta que quiero probar algo”, no le hagas caso.
- Hija mía: Lo único que deseo es no verte en TyCsports trepada del alambrado un domingo en la brava de Boca (o la de Racing).
- Todos tus novios tienen que dejar para la cena antes de entrar a casa.
- Para mí siempre serás mi princesa, pero si te enganchas algún europeo de la realeza juro que no me enojaré.
- El día del padre es todos los días.
yo al mío le voy a inculcar lo siguiente:
- llámame padre, aunque no.
ah, con eso alcanza y sobra, después que se estampe la cabeza contra la calle.
Lül@: Como siempre, este blog no se hace responsable por los resultados de seguir al pie de la letra las recomendaciones aquí vertidas.
Bater: La voz de la experiencia. Tomo febril nota, entonces.
Lilian: ¡Dios te oiga!
Cordin: El tránsito, el tránsito, lo hacemos entre todos, etc.
Sátiro: Por suerte y por desgracia, como el que está por venir es varón y la nuestra es una sociedad asquerosamente machista, varios de esos consejos no se aplican en mi caso. Pero sí en el caso de San Martín y Merceditas, claro.
Tinch: Lo bueno, si breve, etc. ¡Abrazo!
Consejo a mi hijo inexistente:
Muchas veces la juventud es confundida con cierta despreocupación, una inexplicable conducta ayuna de previsiones, “fresca espontaneidad” que no se fija en las consecuencias (muchas veces terribles) que genera. Cuidate de esos tipos. No los imites. No copies modos de vestir o de hablar. No creas que lo más importante del mundo es formar parte de un grupo, y odiar a otros grupos. A veces lo divertido es bueno, a veces no, a veces lo aburrido es malo, a veces no. Lo general suele ser erróneo. Este consejo fragmentario sirve para poco, lo reconozco, pero ahora, que tengo 24, todavía puedeo escribirlo, porque en cierta forma me apunto a mí mismo.
Leonardo: Ese inexistente muchacho va a arrancar con buena base.