Canción del momento III

8 de Septiembre de 2004

Vivo acá donde vivo desde hace un par de años. Y como todos somos permeables y respiramos en ósmosis permanente, ahora luzco orgulloso mi lado tropical. Estas Lágrimas Negras, del disco homónimo de Bebo Valdés y Diego “El Cigala”, valen como perfecta muestra.

Flash - Cancion del momento


Descubrí este disco gracias a mi admiradísimo Diego Manso, maestro curador de Falatório. Sin pedir ningún tipo de permiso (no tengo demasiado para perder en un juicio por derechos de autor), le tomo prestado un par de párrafos en los que desgrana el espíritu del disco de una manera que jamás yo podría lograr, como si hubiera estado sentado ahí, fumando un cigarrillo en un costadito del estudio.

Entre Bebo Valdés y Dieguito “El Cigala” median cincuenta años. Uno, abandonó Cuba a principios de los sesenta para radicarse en Estocolmo. El otro, que recibiera su bautizo artístico por gracia de Camarón de la Isla, aparece en los tempranos noventa como heredero del mejor linaje flamenco. Juntos, grabaron en apenas algunas jornadas, un disco milagroso que se dio en llamar “Lágrimas negras”. Un título que no debería entenderse como otra cosa más que una mera fórmula: la pluralidad de lágrimas que brota de las canciones no admite clasificaciones ni matices capaces de contenerla. Si vamos a llorar, hagámoslo bien.
[...]
El dolor puede ser desmenuzado en miles de dolores. Puede doler una sola palabra, aunque no necesariamente la palabra entera. Puede doler una sílaba. Esto lo sabían Amália Rodrigues, Nina Simone o La Lupe. Lo sabe Chavela Vargas. El dolor puede fragmentarse, invadir, volverse rumiadura. Diego “El Cigala”, constantemente comentado por el piano de Bebo Valdés, proyecta el dolor en miles de dolores. Entiende de lágrimas y saudades, de punzadas y espeluznos.
[...]
Tal vez, “Lágrimas negras” sea la biografía del corazón. Del dolor de amor su parlamento. De la vida entera, quizás, algo de su belleza.

Pueden leer el resto acá (Falatório no tiene páginas individuales para los posts, así que busquen la entrada correspondiente al 9 de Marzo).

Y ahora, bajen las luces, sírvanse una copita de ron y empiecen a bailar despacito con la memoria de lo perdido.

Mejores dos segundos®: Diría que los mejores dos segundos son todos, pero para no hacer trampa elijo el momento mágico en que la canción cambia de paso y entra al trotecito a los estribillos finales.

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10 comentarios

  1. JeRe dijo el 9 de Septiembre de 2004 a las 9:00 am:

    Pero claro, a mi me paso después de ver “Buena Vista Club Social”, eso de salir corrinedo al grito de:
    “Arrrggggghhhh tengo que conseguir todaaaaa esa música!”
    Y de “Lagrimas negras” tengo varias versiones.
    Chuequin, nosotros crecimos escuchando “Pedro navaja” si no me falla la memoria.

  2. itn dijo el 9 de Septiembre de 2004 a las 9:17 am:

    Yo encuentro en el disco más saudades que dolores, tristeza en la voz y casi un toque alegre, de esperanza más bien, en el piano, por eso me gusta tanto. Pero es solo una opinión profana.

  3. Anonima dijo el 9 de Septiembre de 2004 a las 12:08 pm:

    Imposible no enamorarse de las melodias que te transportan. Ritmos encontrados que invitan a Ma. esther al regreso. No hacen falta comentarios, solo disfrutarlo. Bravouuu Tinteitor!!

  4. Reflai dijo el 9 de Septiembre de 2004 a las 9:41 pm:

    GRACIAS!

  5. Amor Entintado dijo el 10 de Septiembre de 2004 a las 8:28 am:

    JeRe: Justo este disco tiene un poco ese aire a “Buena Vista…”, con Fernando Trueba medio haciendo el papel de Ry Cooder. Y sí, tenés toda la razón del mundo: nuestro aleccionamiento salsero (involuntario) empezó a muy temprana edad, sin que nos diéramos mucha cuenta. Igual, sigo sin saber bailar.

    Itn: Claro que sí. Pero quizás es que las saudades varían de sabor según a quién se le pregunte: dulces para unos, amargas para otros, saladas para algún enajenado.

    Anónima: Tu sello de aprobación es una bocanada de aire fresco. Me alegro mucho por haber dado en el clavo con esta elección.

    Reflai: Je, de nada, Bater. Supuse que, en estas épocas de exilios autoimpuestos, estas lágrimas cuadraban perfectas. Beso grande.

  6. Bernardito dijo el 11 de Septiembre de 2004 a las 9:10 am:

    Me encanta este disco. Me traen buenos recuerdos de Santiago de Compostela, donde lo escuché la primera vez. Me pregunto si es posible encontrar otros discos de Cigala en mi país, Australia.

  7. Amor Entintado dijo el 13 de Septiembre de 2004 a las 8:31 am:

    Bernardito: Y yo que me preguntaba, al revisar las “time zones” de mis estadísticas de visitas, a quién se le ocurría visitar este blog desde (literalmente) el otro lado del mundo. Ahora veo que voso sos uno de los responsables, y aprovecho para agradecerte las visitas. Con respecto a conseguir discos de El Cigala allá en la gran isla, la verdad no tengo ni idea, pero Amazon puede ser buena fuente. Por ejemplo, en este link encontré el disco “Corren tiempos de alegria” en Amazon Japón, que me imagino es el que más cerca te quedará por el tema de gastos de envío.

  8. Bernardito dijo el 13 de Septiembre de 2004 a las 6:23 pm:

    Gracias por tu sugerencia.

    Un saludo del otro mundo, donde ya estamos en la primavera y donde, muy pronto, podemos nadar en el mar — con los tiburones.

  9. Leonardo dijo el 14 de Septiembre de 2004 a las 10:23 am:

    Bueno… como la cosa va de música, les dejo los mejores versos que he disfrutado últimamente. El maldito poeta que los ha compuesto se llama Jorge Drexler, y pertenecen a su último disco hasta la fecha “Eco”.

    Tu beso se hizo calor
    luego, el calor movimiento
    luego gota de sudor
    que se hizo vapor
    luego viento
    que en un rincón de La Rioja
    movió el aspa de un molino
    mientras se pisaba el vino
    que bebió, tu boca roja

    Tu boca roja en la mía
    la copa que gira en mi mano
    y mientras el vino caía
    supe que, de algún lejano
    rincón de otra galaxia
    el amor que me darías
    transformado volvería
    un día a darte las gracias

    El vino que pagué yo
    con aquel euro italiano
    que había estado en un vagón
    antes de estar en mi mano
    y antes de eso en Torino,
    y antes de Torino en Prato,
    donde hicieron mi zapato
    sobre el que caería el vino

    Zapato que en unas horas
    buscaré, bajo tu cama
    con las luces de la aurora
    junto a tus sandalias planas
    que compraste aquella vez
    en Salvador de Bahía
    donde a otro diste el amor
    que hoy yo te devolvería.

  10. Amor Entintado dijo el 15 de Septiembre de 2004 a las 8:56 am:

    Bernardito: Un abrazo de vuelta, y aunque por aquí esté por comenzar el otoño, yo no pienso abandonar la primavera.

    Leonardo: Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da. Esa letra es excelente. ¡Muchas gracias por el aporte!

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