Desde muy chico, Carlos habló lo mínimo indispensable, manteniendo el resto del tiempo los labios bien apretados para evitar la poco afortunada ingesta de algún insecto volador. Lucía siempre un gesto adusto, excepto en las tardes de tormenta; cuanto más torrencial la lluvia y salvaje el trueno, más amplia era la sonrisa que le iluminaba el semblante. Cuando su madre lo llevaba de visita a otras casas, lo primero que hacía era revisar la cocina, y se sorprendía mucho si no burbujeaba sobre el fuego una gran cacerola de suculentas habas.
Ya adulto, se dedicó a la herrería artística, moldeando intrincadas rejas, barandillas y portones en su fragua. Sin embargo, todos los cuchillos de su casa estaban enteramente tallados en la más ordinaria madera. Más adelante, compró algunas vacas como inversión y se vio obligado a abandonar su taller, ya que insistía en pasar cada minuto del día observándolas pastar, los ojos clavados en sus rumiantes flancos, buscando generar nuevas adiposidades. En las raras ocasiones en que salía a cazar por su campo, buscaba constantemente alcanzar con sus disparos a una pareja de faisanes en forma simultánea, frustrándose cuando (como siempre) sólo lograba dar muerte a ejemplares solitarios.
Nunca se casó. Ninguna de sus contadas novias aceptó restringir su dieta a emparedados de cebolla hervida por el resto de sus días, tal como él les exigía al pedir su mano en matrimonio.
Cuando alguien, demasiado tarde, le dijo que los refranes no eran para tomárselos tan al pie de la letra, Carlos no pudo evitar morirse (bien literalmente) de vergüenza.
20 Comentarios a “El literal”
Lo siento, ahora mismo el comentario esta cerrado.



que bueno teinted!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Muy bueno! Pero hay varios refranes que no logré encontrar! No habrá algún libro que devele los secretos del Código Da Vinci Y de este post?
hacia tiempo no pasaba, me alegra que todo siga tan impecable.
¿Puso alguna vez sus barbas a remojar?
que divertido jugar a encontrar los refranes… que buen post, definitivamente… Como todos los suyos Entintado.
¿No fue este Carlos el que dinamitó la presa al grito de !! déjala correr ¡¡?
En realidad madrugaba, pero siempre salía acomprobar que el sol no saliera antes de lo debido (aunque no mucho, por que sabía que Dios lo iba a ayudar en esa tarea).
De sete individuo se que ha causado desastres en competencias de levantamiento de pesas criticándo contantemente a los entrenadores para que no pusieran fajas en sus barrigudos deportistas. Tambien se que ha participado de la sociedad atrapa pájaros, por que no soportaba ver volando bandadas sin que el no tenga un solo gorrion entre sus manos.
ingenioso
pd. no se ve el num de coments =/
besos al bb
Muy bueno lo suyo como de costumbre Sr. Entintado…
Egselente Tinteitor…pero no entendi el de las vacas….
quebueno
Che… para cuando un libro tuyo? pero te lo digo en serio, no es joda…
En serio… me crees?
hey… no te jodo… para cuando?
Pensé seriamente, mientras leia el post bajo la sombra, en escribir un comentario plagado de refranes ocultos pero dos buenas razones me lo impidieron.
1. No es tan sencillo
2. No sería el primero
Así que con la laptop en las rodillas, recostado sobre este buen árbol decidí escribir un comentario con solo un refrán, la verdad no muy oculto pero si el primero que llegó a mi mente.
juaz Dieguito, hace mil que no entraba, me encantó lo que escribiste, te zarpaste,
me has hecho desternillar de la risa ! =)
queremos libro queremos, nene !!!
(besos a los tres: muuuuakzzz)
Eugis
egselente segñor entintadou
confieso que tampoco cacé lo de las vacas, aunq quiero creer que más por joven que por bruta… pero muy bueno, me morí de risa (ups!)
No se sí se refiere a este, pero el de las vacas encaja con el refrán que dice así:
“El ojo del amo engorda el ganado” que viene a ser algo así como el que el que tiene tienda que la atienda y si no la venda, eso, que no se puede estar en misa y repicando que quien mucho abarca poco aprieta cuando reinos y dineros no quieren compañeros es porque…. hombre refranero tonto y embustero.
Sublime lo suyo de hoy amigo entintau, si hasta me divertí terriblemente tratando de encontrar el refran escondido en cada anécdota.
Me hiciste acordar de un tramo de la saga de Mundo Disco donde narraba la existencia de una ley en un reino donde no se podían usar figurativos, así que por ajemplo o se podía decir que un caballo pasó a la velocidad del rayo, si no que se debía decir la velocidad aproximada estimada por que, en caso contrario, sería multado debidamente por mentiroso.
Y lo bien que hizo, vea, en morirse, el pobre…
Cuánta gente hay, en efecto, que pasa por la vida tratando de encajarla en los estrechos moldes de sus esquemas literales…
Una preciosura, su texto.
Me cachendié, ¡no literalmente!, muy bueno. =)