Fantochino
2 de Febrero de 2005
El príncipe heredero Mateo I, a pesar de su sangre azul, es muy dócil y se presta a cualquier clase de juego estúpido al que su inmaduro padre quiera someterlo. Por ejemplo, si se lo sostiene por debajo de los brazos mirando hacia el frente, él planta firmemente sus piecitos en forma de empanada sobre el regazo de quien lo carga y se mantiene relativamente erguido, conformando una perfecta marioneta.
Varias de sus interpretaciones se han hecho ya muy populares entre el público, pero sin dudas su personaje más logrado es el de Mangão, el rudo campesino del Mato Grosso brasilero. Fanático del Minas Gerais, Mangão es recio y no se anda con rodeos a la hora de exigir lo que considera suyo. “¡Mulher!”, le vocifera a su madre en un portugués tosco, con la garganta ronca por años de cigarros caseros de hoja de banano seco. “¡Voce vai trazer a sua leite pra mim, agora! ¡Seu peito suculento e meu, tudo meu!” La pobre, aterrada, sólo atina a ceder ante los deseos salvajes de este amenazante sujeto, que llega a su cabaña hambriento luego de largas horas de cosechar papayas al rayo del sol.
Mateo sigue desarrollando de manera constante muchas otras identidades para sus minúsculas obras teatrales. Una de las que más promete es la de Gerard Möendenblach, el sofisticado crítico de arte alemán, quien en un monocorde castellano pleno de erres guturalmente arrastradas conceptualiza al pecho materno como una “escultura orgánica nutricional de originalidad dudosa” y luego lo chupetea con fingido desinterés.
Aunque la creatividad del pequeño actor parezca inagotable, estos espectáculos a la hora de la cena tienen los días contados. Es que, ávido de libertad, el títere tarde o temprano cortará los hilos que lo unen con su molesto titiritero. Y, por mucho que quien esto escribe vaya a extrañar a Mangão y a Gerard, estará muy bien que así sea.
Archivado en: Tinta Personal
13 comentarios
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¡Jua jua jua!
Creo que todos hicimos esos patéticos sketches con nuestros respectivos bebés. ¡Lo nuevo es el relato!
Estará tan bien, que el niño Mateo tomará con desición las cuerdas del ahora feliz titiritero convertido en marioneta espectador de ese hijo que se negará a representar mas personajes que a él mismo y asi, miles y miles y miles de otros maravillosos surgirán ante sus orgullosos ojos.
Que lindo que está Mateo!!!!
Felicidades papis
¿Acaso le estás haciendo ver capítulos grabados de Xuxa para que te hable en portugues?
lindisimo el bebé y lo que hace,viajare y lo robare jajajaja nsc
saludos
“Cuando tengas un hijo, lo vas a entender”, me dice constantemente mi viejo. Y tiene razón.
No será al revés que los papis son los titeres y Don Mateo el titiritero?. Los maneja a su antojo, el hace una gracia y papis babean, pega una media sonrisa y papis babean. Pero me parece que el poder de este bebe puede traspasar pantalllas…. yo tambien estoy babeando !!!!!!
Lindo el Mateo.
Un empalagamiento general. Divino…
yo tenia personajes tambien. uno era un japones viejito con cara de saber algo y el otro no me acuerdo… espero que ese niño se embeba bien de la locura del padre, che. salut larga vida y prosperidad al rey Mateo I
Aydiosantocomocreceelnene!
Después seguramente hará papeles memorables como el de Tiburcio Macías, el pintor surrealista, que decoraba todas las paredes de su domicilio con grafías de inextricable significado realizadas en puré de zapallo, manzana rallada y nestum 3 cereales.
¿Y lo que llegan a bailar cuando se sujetan subidos a tus rodillas?, agarrados a tus dedos pulgares, con los brazos en cruz y flexionando las piernas hacía adelante y hacía atrás…
Sigo con la misma sensación de paz señor Entintado leyendo sus historias de entintadas. “Cuidensemelé”.
Eduardo: Es que el hecho de que no sea original no le quita lo divertido. ¡Abrazos!
Lai: Lo que falta es que lo arruinemos tanto psicológicamente que el pobre le aplique la misma tortura a sus hijos.
Federico: Capítulos de Xuxa y algo de esas telenovelas de época que tanto gustan en Brasil.
Maty: No hace falta que cometas nigún delito, que cuando quieras te lo prestamos.
Voyeur: Una de las pocas cosas que nos decían los adultos que se terminan por cumplir.
Grace: Muy cierto. Es él quien nos tiene a todos en las palma de su ínfima mano.
Anónima: Y es que, digo yo, siempre es mejor empalagar que amargar.
Nerón: No sé si la locura, pero los ojos ya los tiene, y con eso me conformo.
Reflai: Artístico futuro apocalítico el que nos pinta usted, pero le damos la derecha por experiencia previamente acumulada.
Burdon: Mateo se destaca también en baile, claro. Sus coreografías más festejadas son las de Travolta en “Fiebre de Sábado por la Noche” y la de Luis Miguel en “Será que no me amas”. Fíjese usted qué dudoso gusto el del pequeñito. Abrazos, y nos seguimos leyendo.
Guau, man, lo que es esa máquina!!!!
Tremendo.
Después, si logro dejar de mirarlo, tal vez me meta con las cositas esas negritas que les dicen letras. Pero me falta mirar mucho ese manchón maravilloso llamado foto de belleza del averno.
Felicitaciones, entintados!
¡Mabuse!: ¡Qué alegría de escucharlo! (Porque en mi cabeza, cuando lo leo, le pongo ese vozarrón tan entrañable que lo caracteriza… y a veces la voz de Sandro, depende). Y sí, nos salió más pintón de lo que esperábamos. La genética es una cosa maravillosa. ¡Y a ver cuándo nos damos un abrazo de los de verdad, eh!