El execrable Sr. Smith sale del jacuzzi y envuelve sus asquerosamente rotundas carnes en una finísima salida de baño, que seguramente vale más que veinte sueldos de ese criado que en este momento, disimulando su odio, le acerca un Bloody Mary. El repugnante Sr. Smith camina hacia el borde de la terraza con el trago en su rolliza mano derecha y echa un vistazo a sus fastuosos e impecables jardines, fruto sin duda de años de negocios turbios y vil explotación de humildes trabajadores. Con la mirada perdida en el horizonte, el infame Sr. Smith pasa varios minutos sumido en sus pensamientos, probablemente dedicados a planear su próxima canallada.
El deleznable Sr. Smith toma ahora su teléfono celular último modelo, llama a su abogado y con voz firme le ordena donar inmediatamente toda su fortuna al orfanato del pueblo vecino.
Caramba.
El presente relato se cancela por falta de un villano decente. Sabrán ustedes disculpar.


Anoche, casualmente, hablando de villanos, tuve una pesadilla en la cual obtenia, por medio de vaya a saber que artimañas el diario o cuaderno personal de Hitler, de las profundidades mismas del infierno. Sin oportunidad de leerlo, ni de siquiera ojearlo, ya que me desperte muy sobresaltado y a los gritos, puedo decir que era un cuadernito rojo, bastante lindo. En el brevisimo instante en que me mantuve despierto despues de haberme despertado, tuve una brillante reflexion acerca de la maldad o bondad inherente a los objetos, traspasada a los mismos no solo por las personas que los utilizan sino por la percepcion de quien las observa. Valdria decir, ese cuadernito rojo que ni siquierea hojee (de correr las hojas. El otro ojear era de pegarle una mirada) solamente me causo un profundo temor por el conocimiento que tenia de que venia de las profundidades mismas del infierno. Si lo hubiera visto en, pongamosle, el secretaire de mi abuela no me hubiese causado tal pavor. Y eso por el lado de las percepciones. Por el otro lado, el traslado de la personalidad del usuario al objeto, supongo que un cuaderno con las anotaciones personales de Hitler debe ser una cosita bastante maligna, sin importar siquiera lo que este escrito en el. Por supuesto, todo esto que dejo aqui escrito no se corresponde en nada con la BRILLANTE, pero brillante a nivel de doctorado, conclusion a la que arrive en mi duermevela y que por supuesto olvide inmediata y completamente al volver a dormirme.
Como agregado de color (marroncito) le dejo al dueño de esta pagina una cancion llamada “Tribute” de Tenacious D, que relata mucho mejor este problema y que se que, como persona sensible que es, encontrara apta para alguna futura “Cancion del momento”.
Mis cansados saludos (comprendanme, anoche no dormi bien!)
Una amiga que vivió su niñez en España, solía creer en esa época tierna de edad, que las siglas “PM” inscriptas en los cascos de la policía militar local significaban: “Policía Mala”. De más está decir el terror que les tenía a cada uno de los hombres uniformados y quizá algunos pensemos que no era mala percepción en absoluto, pero ete aquí que toda su teoría de niñita se dio vuelta cuando uno de estos “Policías Malos” ayudó a su abuela en un accidente y se portó por demás contrariamente al rótulo de su casco. Su temor ahora era otro: ¿Cómo es posible que los Hombres Buenos vayan con disfraces de Villanos confundiendo a la gente…? El viceversa lo aprendió de grande.
Como siempre un placer leer sus humildes y deliciosas genialidades Don Tinto.
Y la yapa de Don Paulo Singapur es la frutilla del postre.
Abrazos
Como siempre un placer leer sus humildes y deliciosas genialidades Don Tinto.
Y la yapa de Don Paulo Singapur es la frutilla del postre.
Abrazos
Se notó que el placer fue doble? =)
Que linda sorpresa me di hoy!
Al descubrir este amorentintado ,cual tesoro enterrado en una playa virgen (vamos a darle un espacio virgen al cyber) por casualidad estoy aqui escribiendo unas pardas lineas ,buscaba yo algunos datos y fotos que me hagan trasladarme a mi pasado , mi querida Talara , tierra de mis antepasados tan cercanamente recordados , me emocioné al ver unas fotos que decian Talara , y mas aun se abrieron mis pupilas al ver que aqui participan seres humanos con los cuales creo tener un hilo en común, lo No común!
No, así no se puede, sin villano no se puede construir ninguna historia. Aunque si nos ponemos a pensar en orfanatos y en sus “benefactores”, podemos encontrar varios malvados…
Parablogger: Sus orientales ocurrencias son siempre bienvenidas (y aplaudidas) en estas costas. (Por cierto, el concepto de parablogging es simplemente brillante). Su brillante sugerencia musical está ya en carpeta.
Lai: A veces pienso que las cosas serían tanto más simples sin viceversas. Y a veces pienso todo lo contrario. ¡Besos!
Rosiux: ¡Bienvenida! Siéntase cómoda que aquí está en su casa.
Minerva: Una vez quise contar una historia con todos buenos, pero no era buena. El villano, en aquella ocasión, fue el mismísimo relato.