Carnaval
8 de Julio de 2005
Caperucita roja, vestida para la ocasión con grandes botas, una camisa a cuadros y barba de dos días, usó su hacha para abrir un tremendo tajo en el estómago de la abuelita disfrazada de lobo disfrazado de abuelita, de donde habría de emerger segundos después el verdadero leñador, graciosamente ataviado con peluca gris de rodete y florido camisón, ante la atónita mirada del lobo feroz, irreconocible bajo su amplia capa carmesí con capucha al tono.
Pinocho, camuflado a un costado como armario de larguísimo picaporte, apenas podía aguantar la risa. Las cosas en Bosque Encantado siempre se ponían más divertidas durante el carnaval.
Archivado en: Relatos Sin Razón
5 comentarios
Si querés, dejá un comentario:
Podés suscribirte al feed de comentarios. También podés hacer pingback o trackback desde tu sitio Web.

No me quiero imaginar cómo se ponen para Halloween!
Muy bueno!!! ] ; D
qué lindo que escribe usted….muchas gracias…lo saludo atte.
jajaja suena demasiado abstracto para ser real!
saludos
Baterflai: Créase o no, en Bosque Encantado no son muy adeptos a celebrar Halloween. Las brujas lo vienen boicoteando desde hace rato.
Sun Tsu: Mil gracias, estimado.
Mellamomaria: Y qué comentarios tan amablemente elegantes deja usted. ¡Besos!
Mattie: En Bosque Encantado la condenarían a morder una manzana envenenada por intentar diferenciar entre lo abstracto y lo real.