Pasatiempo
24 de Agosto de 2005
El tiempo muerto entre misión y misión puede ser un día, un mes o un año. El agente secreto ocupa estos períodos de espera escribiendo novelas que describen al detalle sus correrías por el mundo: un secuestro y un golpe de estado por aquí, un sabotaje y un asesinato por allá. No se preocupa demasiado por distorsionar nombres, momentos o lugares, y sus superiores tampoco se lo reprochan. Nada mejor para esconder la realidad que transformarla en ficción.
Sentado cómodamente frente a su máquina de escribir, el agente secreto aguarda pacientemente a que suene el teléfono y una voz sin rostro comience a gestar su nuevo best-seller.
Archivado en: Relatos Sin Razón
2 comentarios
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hola q tal bueno nad pasaba por los blogs para ver q onda, porq me d acuriosidad comoes algoa si tan personal querioa ver que onda lo de los demas…weno nada me gusta muchio como escribis y me intereso lo del libro q pensas escribir y bueno nada despues si queres date una vyulta por mi blog
Aye: Gracias por la visita y los elogios. Ojalá te tenga pasando por acá seguido. ¡Un beso, y nos leemos!