El año que viene
16 de Noviembre de 2005
El año que viene saldremos a excavar pequeños agujeros en el jardín con nuestras uñas desnudas, y los llenaremos de soldaditos de juguete, migas de mazapán, mariposas muertas y las pestañas que se nos pegan en los dedos cada mañana. Durante las tardecitas de lluvia nos sentaremos junto a la ventana, empañándola con aliento a leche chocolatada, y haremos fuerza para que algo, no importa demasiado qué, empiece a crecer en nuestra huerta.
El año que viene llevaremos un minucioso catálogo de todas nuestras carcajadas en un cuaderno prolijamente forrado con papel araña amarillo, escribiendo cada nueva entrada con el ceño fruncido, la lengua afuera y la misma caligrafía temblorosa que teníamos a los seis años.
El año que viene armaremos una compleja máquina, llena de poleas y palancas y engranajes, que sirva tanto para pasar el plumero por la parte superior de los ventiladores de techo como para fotografiar secretamente a los duendes que (sospechamos) vienen todas las madrugadas a jugar a la rayuela en el piso de la cocina. La pintaremos de verde manzana, porque ése es el color indicado para cualquier máquina llena de poleas y palancas y engranajes que se precie como tal.
El año que viene caeremos en la cuenta, durante la segunda mitad de un viaje en tren, de lo ridículos que resultan todos estos planes que hoy trazamos. Pero dos minutos después nos olvidaremos de aquello que nos dimos cuenta, de la primera mitad del viaje en tren y (también) de todos estos planes que hoy trazamos.
El año que viene tendremos demasiadas cosas para hacer, así que en este sencillo acto decretamos que el año que viene empezó anteayer y se terminará cuando se nos dé la regalada gana.
Archivado en: Pepitas de barro
14 comentarios
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eso. hagamos lo que queremos cuando queremos y punto. nada más.
Hay! hiciste que me guste el fin de año. Logro gigante si los hay.
Creo que hoy comencé ese año inocente del que hablás, el domingo cumple mi sobrino y mi novia le compró su regalito. Y compró otra cosa: una pelotita saltarina que, dentro, trae un Scooby Doo surfeando. La perseguí por la casa tratando de adivinar su errático rebote. Me acordé de un nene que -hace muchos años- hacía lo mismo. Y fui feliz
Me conecté, leí tu postulado y entendí. Y volvió la felicidad.
Sí, hoy comencé mi año nuevo inocente.
Abrazo grande.
Estimadisimo AM:
Cuantas veces se estima perplejamente que nada tiene valor cuanto ayer ha sido nuestro motor.De pronto todo se funde como en una vieja pelicula que pierde el color.Y creemos que todo acabo.Que hemos llegado tan hondo como hemos podido tan hondo hasta que se nos seca la voz y ya ni sale gritar.Sin embargo todo sigue,nadie detiene un reloj que para nosotros esta apagado es un punto,un instante en el que hay que recaer la mirada una y otra vez.
Un dia,que no tiene nada de distinto a otro.Algo cambia y el reloj como si un artesano chino con vidrio de aumento en un ojo lo arreglara otra vez la mañana se llena de duendes pequeñitos como los ñomos de jardin que viven entre la maraña de flores la tarde gira su abanico de luz sobre nuestra cabeza y la noche canta .Canta fuerte en nuestros oidos hasta llenarnos de ilusion azul y caminos secretos perfumados de encanto y calido abrazo.Nada nos detiene y emprendemos el viaje que habiamos detenido para mirar atras.Una promesa late hacia el futuro empujando la rueda y va con nosotros en el pescante felices de ser empujados como cuando chicos nos tiraban en carro inocentes y sucios creyendo que el tiempo nunca acaba.
El año que viene, cuando por fin sea grande, quiero ser como don Entintado.
O ser él. Más fácil.
Matías Guillán: Eso. Y si no queremos hacer nada, no hagamos nada cuando querramos.
Lai: Ojo, que como decretamos que el año que viene ya empezó y no se termina hasta que se nos cante, entonces en una de ésas no tenés un fin de año para que te guste (o no te guste) por un largo, largo rato.
Niño Errante: Justamente. Y no es que la inocencia peladita haga que uno sea más feliz, pienso yo, sino esa inocencia elegida, buscada y defendida con navajas de goma anaranjada.
Gallinita de agua: Uy, sí. Mi reloj está empañado, pero tengo la firme sospecha de que las agujas corren hacia atrás.
Ling: No quería caer en el trillado “cuidado con lo que deseas”, pero la ocasión lo amerita.
para el año que viene, le voy a pedir que escriba historias a pedido.
por ejemplo, la mía me gustaría que incluyera
- ¿cuál fue la mentira más encantadora que te dijeron en la vida?
- “mi amor por tí resistirá el tiempo y la distancia.”
buena idea cordin!
Seduce sobre manera escribir a pedido.Por lo general estamos esperando que alguien llegue a nuestra vida,para llenar agujeros somos los redondos coladores que no pasa nadie!!!!!!Cada dia mas y mas acidos,como un 1/2 hora.Entra y celebran los sentidos cada respiracion pero al minuto queda todo destrozado
solo porque no toleramos que algo dulce nos entibie un poco.
Hay momentos para todo.Tambien para bajar la guardia .Son dias sobretodo.Necesitamos cubrirnos pero un minuto,hasta que pase el aguacero.
Una vez que no necesitamos,nos pesa y se abandona.Cuanto mas lejos mejor.
Por eso no le propongo nada a nadie.
Asi y todo para mi cada dia es fabuloso tiene el aire esa eterea fragancia a vida
que merece ser bendecida porque en algun punto del planeta seguro dos almas se encuentran ,se mecen y emprenden una promesa simple y eterna de amarse
olvidando que existe la tristeza.
AE: no podés, loco, no podés…
Don Tinto: Uf! no sabe el alivio que siento ahora.
(si mi flia le pregunta por qué me fui de mochilera justo entre navidad y año nuevo, expliqueles nomas)
Soul food.
Soul food…
cómo le va entintadoooo??? hace bastante que no pasaba por acá, una vez, empieza un nuevo año el año que viene, empezó hace dos años para mí, con Jazmín….fue el mejor año de mi vida…..fue la mejor vida en mis años….Saludos
Me haces pensar que la felicidad no es elocuente, es una conciliación de los intereses de tu vida, la concretidad que das a los pequeños actos cotidianos.
bso y hasta el año que viene
Cordín: Gran idea. La verdad es que cualquier cosa que me sacuda las lagañas de la inspiración viene bárbaro. Es más, ya tengo la resolución para su relato a pedido: el amor por usted efectivamente resiste el tiempo y la distancia, pero se rompe ante altas temperaturas.
Carbogasol: A mí me caen muy simpáticos aquellos que, en lugar de olvidar de que existe la tristeza, eligen hacerse amigos de ella y contarle cuentos de gallegos.
Ficcionalista: Claro que no puedo, pero nada me quita la tozudez de seguir probando.
Lai: No hay problema. Páseles mi teléfono, nomás.
La gioconda: And dream beverage.
Mellamomaría: Me suena a que Jazmín hae que cada día arranque un año nuevito y brillante.
Penélope: La felicidad, digo yo, es muda, pero hace señas bastante claras.