¡Salud!

15 de Febrero de 2006

El pabellón noroeste del Hospicio Santa Elvira alberga casi exclusivamente a pacientes afectados con Síndrome de Retraso Temporal Específico. Se trata de gente cuya salud es prácticamente normal, excepto por un detalle: alguna de sus funciones corporales se encuentra notablemente ralentizada con respecto al resto. Allí podemos encontrar, por ejemplo, a un sepulturero de Leipzig a quien cada parpadeo le toma cerca de catorce minutos y a una infortunada taquígrafa sudafricana cuyos bostezos jamás se completan en menos de ocho horas.

El caso más impresionante es, sin duda, el de Juan Javier Magariños de la Cuesta, un carpintero oriundo de Vigo que sintió una molesta picazón en la nariz allá por Marzo de 1965, cuando era apenas un adolescente, y todavía hoy se encuentra en pleno proceso de completar ese estornudo que comenzó hace más de cuarenta años. Pasa el tiempo sentado en su cama, con los ojos bien cerrados, la cabeza echada hacia atrás y la boca abierta de par en par, repitiendo un “ah, ah” que se hace cada día más urgente. Los doctores que se ocupan de su caso coinciden en que el paso de Juan Javier a la etapa final de su delicada situación es inminente, y por lo tanto han ordenado la compra de varias toneladas de pañuelos de papel tissue y una importante dotación de paraguas para las enfermeras que tengan la mala fortuna de tener que atenderlo en años venideros.

Archivado en: En el hospicio, Relatos Sin Razón

13 comentarios

  1. voyeur dijo el 15 de Febrero de 2006 a las 11:29 am:

    jejejejeje.
    ¿no hay un paraguas para mí?

    saludos.
    nos leemos.

  2. Zé Pequenho dijo el 15 de Febrero de 2006 a las 2:32 pm:

    Si, el caso de Juan Javier figura en varias revistas especializadas. Pero el mas sorprendente, y que por suerte ya se curó, fue el de aquella paciente albanesa que tardó 21 años en agacharse para atarse el cordón se su zapato derecho. Los médicos solidarios, al recuperarse, le ataron el izquierdo.

  3. 26 dijo el 15 de Febrero de 2006 a las 7:23 pm:

    ¿No había otra ciudad en el globo para “oriundizar” al Juan Javier que Vigo.?
    Bueno esta bien que se corra la voz que los de Vigo somos lentos, casi todas los prefieren así.

  4. ReDGirL dijo el 15 de Febrero de 2006 a las 9:07 pm:

    Me pregunto si los médicos especialistas en SRTE estan tomando medidas para no contagiarse y en una de esas tomen las pruebas de los analisis y tarden de siete a treinta y siete años en emitir el diagnostico.

  5. Amor Entintado dijo el 16 de Febrero de 2006 a las 10:00 am:

    Voyeur: Para usted tenemos también un hermoso piloto de plástico color amarillo patito.

    Zé Pequenho: Claro, claro. Pero después se descubrió que esta muchacha no sufría en realidad de SRTE, si no que era simplemente muy, muy lenta y muy, muy paciente. Hipocondría engañosa, que le dicen.

    26: La lentitud es una virtud muy, muy devaluada. Y no, que Juan Javier era rotunda e irremediablemente de Vigo. No lo pudimos disimular.

    ReDGirL: Por suerte, el SRTE no es contagioso por aire o por contacto. Se transmite de forma genética (únicamente de concuñados a sobrinos ilegítimos) o si uno comparte la afición por el tenis de mesa con algún infectado.

  6. carilinas,nen dijo el 16 de Febrero de 2006 a las 12:10 pm:

    Los pasillos largos me recuerdan a los cuentos . Son largos , estan iluminados hacia el final y hablan en susurro , como al oido simulando tararear una cancion.
    Hay muchos pasillos. Los hospitales tienen pasillos anchos son como veredas donde la gente habla de las enfermedades que tubo.
    Las casas tienen pasillos siempre ,”al fondo ,a la derecha”. Las canchas tienen pasillos como pasarelas , va gente a los costados y en el centro “las fieras”.Hay pasillos en los subtes,en los trenes,en los aeropuertos donde la gente va hacia alguna parte siempre con ganas de llegar , anhelantes , los esperan unos ojos, unos brazos ,unas manos .Y hay pasillos cortos , como los caminos que tiene la web , cada vez mas angostitos casi que se puede escuchar por donde canta mi zorzal.

  7. ReDGirL dijo el 16 de Febrero de 2006 a las 1:51 pm:

    Imagine usted intentado, el SRTE con la variacion del malestar llamado “brazo de tenista” (que no pie de atleta) ja,

  8. Maun dijo el 19 de Febrero de 2006 a las 11:38 am:

    He advertido que el SRTE parece ser epidemia en algunas sesiones de diputados y senadores, estan por largarse a trabajar en cualquier momento pero no terminan de concretarlo, lo advirtieron ustedes también??…
    Ya espero con ansias el relato de que clase de rara enfermedad alberga el pabellon suroeste del mismo hospicio.
    Saludos!!

  9. lucre dijo el 19 de Febrero de 2006 a las 10:44 pm:

    hace ya bastante que te leo y nunca me anime a comentar… me encanta como escribis, visito a diario el blog y disfruto muchisimo (en exceso podria decirse) tus posts… gracias por compartir tu talento con todos los afortunados que te leemos!

  10. Amor Entintado dijo el 20 de Febrero de 2006 a las 10:03 am:

    Carilinas: Qué cosa linda, los pasillos. A mí me gustan los pasillos con olor a cera y puertas con vidrio esmerilado, donde uno puede apenas intentar adivinar lo que espera del otro lado.

    ReDGirL: Y que la Providencia nos salve de cualquier variante del SRTE relacionada con la órbita sexual.

    Maun: Quédese tranquila, que este hospicio tiene tantos pabellones que hubo que inventar nuevos puntos cardinales.

    Lucre: Muchas, muchísimas gracias por lo que decís, y es un placer tenerte por acá (silenciosamente o no). Estás cordialmente invitada a seguir pasando cuando quieras.

  11. Amor Entintado : Guardias dijo el 26 de Mayo de 2006 a las 10:45 am:

    [...] (Anteriormente, en esta misma saga: ¡Salud!) [...]

  12. ANA TORRES 10 dijo el 30 de Enero de 2007 a las 3:25 pm:

    OOOOOOOOOOOOOOOOOORALE, NO LO PUEDO CEREER, DE HACHO NO LO CREO

  13. Amor Entintado : Pabellón seis dijo el 5 de Marzo de 2008 a las 4:19 am:

    [...] anteriores en esta saga: ¡Salud!, [...]

Si querés, dejá un comentario:

Podés suscribirte al feed de comentarios. También podés hacer pingback o trackback desde tu sitio Web.