Alfalfa, Beto
25 de Julio de 2006
Alberto, bufando, carga dos enormes fardos. Granos, hierbas, instrumental japonés; kilogramos liados malhumoradamente. ¡Nunca ñandúes! Ofuscado, patalea. Quiere renunciar. Sonrió trabajando, una vez: whisky, xilofones y zapatos.
Archivado en: Pepitas de barro
6 comentarios
Si querés, dejá un comentario:
Podés suscribirte al feed de comentarios. También podés hacer pingback o trackback desde tu sitio Web.

Zoila y Xenón, weblogueaban viendo un tremebundo salmón queriendo picar. Oliendo ñoñez, no morían liando kilogramos. Jamás intentaron haber gritado finjiendo ejercitar dedos cuando babeando arrivaron.
“AY! Bueno caray digo Entintado ” El experto es usted!
Que feo sale el comment…
Y tengo la valentía de darle “enviar”
Me recuerda usted a Holiveira tratando de olvidar a Funes.
Arranco atesorando augurios, enseguida encontro espacio, indecisos intrepidos insospechados, otros ojos observaban, ufanos urdieron utopías.
Ufaaa, con tanto calor no da ni para pensar!!
Saludosss!!
ReD: ¡Albricias! Bonito comentario, dedicada escribiente. ¡Felicitaciones, genial hermana internética! Juguetones kilómetros la marginan, niña: ñañas ocultas preocupan. ¿Quiénes recordamos sus travesuras, urdidas vivazmente? Walter, Xavier, yo, Zulma.
Eduardo1: Yo más bien me recuerdo a Paulo Oliveira, tosco marcador de punta de Defensor Sporting de Uruguay, buscando infructuosamente detener al Búfalo Funes, delantero de glorioso paso por mi querido River Plate al que siempre recuerdo con una lágrima.
Maun: Así apasiona ahondar en esquinas enterradas, indicando insignes intentos, oteando oceános o unas útiles uvas.
primer lectura: no entendí
segunda lectura: me reí no supe por qué
tercer lectura: pero que hijo de p.. ! no me habia dado cuenta….
siempre un placer, tenited
Nerón: Qué suerte que no llegó a una cuarta lectura, porque es allí donde empiezan a sobrevenir las secuelas irreversibles.