Un instante de magia

Muy pocos se atrevieron a soñarlo. Nadie tuvo la osadía de esperar que ocurriera. Antiguos manuscritos lo señalaban como signo inequívoco del fin de los tiempos. Matemáticos y clarividentes acordaron que era imposible.

Sin embargo, durante un brevísimo momento en una noche tibia de Agosto, apenas pasadas las tres de la mañana, ninguno de los ochenta y tres canales de TV por cable emitió publicidad.

Y todo siguió igual.

3 comments on this post.
  1. Ernest Morera:

    Escalofríante más de un publicista no dormirá está noche.

    Saludos

  2. Eduardo1:

    Ya veo que ha contratado, o contactado, a 830 animales televidentes que non ha sido capaces de ver que la publicidad es esa: vea televisión a ver si…o no.

  3. Amor Entintado:

    Ernest: Estoy convencido de que los publicistas no son humanos y, por lo tanto, no duermen.
    Eduardo1: Los contraté, pero ellos me pagan a mí. Además de televidentes son masoquistas.