Liliana fumaba mucho y besarla era como besar un cenicero. Su boca era rectangular, hecha de porcelana verde, dura y fría, con cuatro hendiduras, una a cada lado, para sostener cigarrillos encendidos, y frecuentemente estaba repleta de colillas aplastadas y montoncitos de ceniza.

  2 Comentarios a “Literáfora”

  1. Estás consumido.
    Si dices eso es porque la besaste y ahora sólo eres memoria.
    Dejaste de ser puro para arder en esa pasión que te consume
    ¡¡¡Colgado de una liana!!! No sé que pensar.
    Me esfumo.

  2. Eduardo1: Consumido hasta la saciedad por esta sociedad de consumo.

Lo siento, ahora mismo el comentario esta cerrado.

   
© Entintado bajo Creative Commons License. Suffusion theme by Sayontan Sinha