Llegó el momento que Lucrecia y Edgardo tanto habían anhelado. ¡Al fin solos! Se miraron largamente a los ojos, se tomaron de las manos y se estrecharon en un sensual abrazo. Sus cuerpos se fundieron en uno solo. Los niños del barrio no podían decidir si era más gracioso referirse al monstruo resultante (cuatro ojos, dos bocas, hermafrodita, cuadrúpedo y cuadrúmano) como “Lucrardo” o como “Edgarcia”.
Romance
Entrada publicada el día 27 de Octubre de 2009 a las 2:47 pm, bajo la categoría Relatos Sin Razón. Podés seguir los comentarios suscribiéndote al feed de comentarios. Los comentarios y pings se encuentran cerrados.


Hasta que decidieron llamarlo Edu García .
Werty: El mismo nombre que el centrodelantero del equipo más popular del barrio, con las consecuencias trágicas que ya todos conocemos.