Nuevas e intensas responsabilidades laborales se suman a la sempiterna pereza primaveral y unas ganas tremendas de pasar cada minuto casero tirado en la cama, rodeado de panzas y enanos. El tiempo libre escasea, conspirando contra estas páginas. Hace mucho que no hay movimiento en este rincón y eso no me gusta para nada.

Es momento de tomar una decisión. Como es muy poco probable que en el corto plazo amainen estas condiciones climáticas (y, de hecho, apostaría a que se intensificarán considerablemente cuando dentro de unos meses sumemos un nuevo miembro al Clan Entintado), he optado por encarar este weblog de una manera algo distinta.

Desde su comienzo, hace ya más de tres años, la operatoria de publicación en Amor Entintado ha sido en general bastante consistente. La gran mayoría de los posts (aunque no lo parezca) son bocetados, escritos, revisados y retocados varias veces antes de ser puestos a consideración de la distinguida audiencia. Esto resulta incompatible con los tiempos acotados en los que nos toca vivir, y seguir insistiendo con esta metodología resultaría seguramente en larguísimos períodos de inactividad.

Para evitarlos, voy a probar un acercamiento más espontáneo, desestructurado y urgente a esto de bloguear. Apenas chisporrotee en mi hipotálamo cualquier cosa semejante a una idea, allá saldrán mis dedos despedidos en busca de un teclado. Posts menos extensos pero más frecuentes. Una metralleta cargada de equivocaciones. Palo y a la bolsa, en el peor sentido posible.

Vislumbro un futuro de ficciones incomprensibles, imágenes desenfocadas, conceptos engañosos, reseñas innecesarias, acordes fuera de tono y párrafos rotundamente objetables. Ahora que lo pienso, nada demasiado diferente a lo que venimos haciendo hasta hoy.

Quedan todos invitados a seguir pasando por este bolichito. No tengo planeado bajar la persiana todavía.

 

Amor Entintado tras bambalinas

La trastienda de este chiringuito es muchísimo más interesante que la vidriera, les aseguro. Ahí, cubiertos por una fina capa de polvo, se amontonan frases sueltas, títulos crípticos y jirones de inspiración repentina. Semillas que en buenas manos podrían llegar a ser flor, pero que tuvieron la mala fortuna de caer en un jardín donde casi nunca llueve.

No son estas páginas más que un humilde cementerio sin lápidas a donde vienen a morir, deformes e irreconocibles, ideas que quizás alguna vez prometieron algo. Lo maravilloso es que hay gente que sigue pasando a traer flores.

 

A fines del 2006, nuestra entrañable amiga Bater McFlai pergeñó el Proyecto Dos Mil Sietes, una gloriosa iniciativa grupal que busca mirar desde atrás el año que nos toca vivir.

Para dar un pantallazo de qué va la cosa (todos los detalles en profundidad pueden encontrarse aquí), mostramos a continuación nuestros primeros cuatro aportes a la causa:

Quacker Float - Click para ver en mayor tamaño

Quacker Float – Click en la imagen para verla en mayor tamaño

Estrellita de atrás - Click para ver en mayor tamaño

Estrellita de atrás – Click en la imagen para verla en mayor tamaño

Línea de cuatro sietes al medio - Click para ver en mayor tamaño

Línea de cuatro sietes al medio – Click en la imagen para verla en mayor tamaño

Intereses an(u)ales - Click para ver en mayor tamaño

Intereses an(u)ales – Click en la imagen para verla en mayor tamaño

Si nuestros inquietos lectores tienen ganas de ser parte de esta movida (que ya es furor en todo el mundo), pueden acercarse al blog oficial del Proyecto Dos Mil Sietes, el cual cuenta con un completo tutorial para sumarse a la catarata traserística.

Lo agarraron de atrás, lo agarraron de atrás…

 

A principios de este año, que ya se nos está terminando de escurrir entre los dedos, instalé en el servidor de Amor Entintado un nuevo paquete de captura de estadísticas con características muy superiores a cualquier otro que hubiera probado hasta ese momento. Esta notable herramienta me permitió conocer muchísimo acerca de este humilde weblog y de los visitantes que han tomado la cuestionable costumbre de pasear por sus páginas.

A modo de resumen del 2006, entonces, es que aquí presento una selección de los detalles más curiosos y reveladores recopilados a lo largo de estos doce meses:

  • Se publicaron 77 posts, sumando cerca de 40000 palabras. La palabra más utilizada, exceptuando artículos y pronombres, fue “zopenco”.
  • De los 1145 comentarios registrados en este período, un 86% fueron infinitamente más interesantes que el post al que respondieron (lo cual, me temo, no es gran mérito).
  • Cerca del 97% de nuestros visitantes primerizos llegaron aquí desde Google o Yahoo buscando la peculiar frase “flagrantes adiposidades”, la cual (curiosamente) jamás había aparecido en este sitio hasta el día de hoy.
  • 9 de cada 10 visitantes poseen, poseyeron o poseerán pantuflas frizadas con estampado de tartán escocés.
  • Todos los guarismos indican que este weblog, como ciertos programas de televisión, trae suerte (queda por definir si buena o mala, claro).
  • Alrededor del 34% de los visitantes son de género masculino. Las representantes del género femenino suman alrededor del 42%.
  • Existen pruebas innegables de que todos los que alguna vez comentaron en estas páginas inadvertidamente comparten con el autor un terrible, condenatorio e inevitable destino. Para cuando nos enteremos de qué se trata, ya será demasiado tarde.

Ahora que ya saben un poco más acerca de quien esto escribe y de ustedes mismos, es muy posible que reconsideren muy seriamente su intención de seguir siendo visitantes asiduos de este tugurio durante el nuevo año que se avecina. Créanme que no los culpo.

Pero sepan que acá siempre encontrarán tostadas recién hechas, algo fresco para tomar y una puerta desvencijada pero abierta de par en par.

 

¿Se acuerdan de ese problemita del que hablamos largo y tendido hace algunos días que consistía en que, por alguna endemoniada razón, cuando alguien quería ingresar un comentario que contenía una URL con el dominio “blogspot.com” se generaba un error y todo se iba al cuerno? ¿Sí? Bueno, pueden dejar de acordarse: ya está todo solucionado.

¡A comentar, blogspoteros!

 

Algunos históricos lectores de este espacio me hicieron saber vía e-mail que por alguna razón les era imposible dejar comentarios en el blog. No pude precisar la causa exacta de este extraño comportamiento, que parece afectar a algunos sí y a otros no, casi al azar, y me resultó imposible replicar. De todas maneras, aproveché el fin de semana para actualizar nuestra instalación de WordPress (el sistema de publicación que utilizamos en Amor Entintado) a su versión más reciente, con la esperanza de que esto sirva para solucionar el problema de nuestros comentaristas frustrados.

Les pido entonces que si encuentran algún tipo de inconveniente a la hora de dejar sus comentarios o se cruzan con cualquier otro tipo de rareza (aparte de las ya acostumbradas en este manantial de incongruencias, por supuesto), me escriban a la dirección de correo electrónico que figura en la sección Acerca del autor.

Se agradece sobremanera, muchachada loca.

Actualización de la actualizamientación: Luego de una exhaustiva investigación que llevó casi cuatro minutos de arduo trabajo, parece ser que los errores surgen al enviar formularios que contegan una mención del dominio “blogspot[punto]com” en cualquiera de sus campos. El formulario de comentarios es un ejemplo dentro de la zona pública del blog, pero también ocurre en otras secciones dentro del módulo de administración (de hecho, ni siquiera puedo escribir el nombre del dominio en este post sin recurrir al truquito de reemplazar el “.” por “[punto]“). Calculo que nuestro servicio de hosting ha implementado algún tipo de filtro que causa este comportamiento, pero esto todavía no está absolutamente confirmado.

Al momento de escribir esto, hordas de nuestros esbirros se encuentran abocadas a buscar una solución a la cuestión que nos aqueja. Si algún espíritu de inclinaciones tecnológicas tiene alguna sugerencia, será generosamente recompensada. Mientras tanto, me temo que los Blogspoteros deberán abstenerse de ingresar la URL de sus respectivos weblogs en forma correcta.

Juro no descansar hasta encontrar la salida de este laberinto. Y ahora, si me disculpan, me voy a dormir una siestita.

Novedades acerca de la actualización de la actualizamientación: Alguno habrá notado que este post desapareció de sus pantallas por algunos días. No se debe culpar por esto a nadie más que a la extrema torpeza de quien esto escribe, eh. Y con respecto al tema que nos atañe, un representante de nuestro servicio de hosting me ha confirmado que de un tiempo a esta parte han implementado un filtro (utilizando mod_security, por si a algún tecnófilo le interesa) que frena todo intento de envío de formulario si en alguno de sus campos existen ciertos términos prohibidos. Lamentablemente, uno de ellos es efectivamente “blogspot[punto]com”, término que según estos señores se vieron obligados a implementar por graves problemas de spam. Elevé un pedido formal para que revisaran esta medida, pero no me da la impresión de que vayan a llevarme el apunte, por lo que es probable que en los próximos días esté mudando el blog a otro sitio en el que mis amables comentaristas Blogspoteros no se vean disminuidos en su capacidad de agregar un link a su rinconcito.

¡Prometo chiflar en caso de novedades!

Posdata tardía referida a las novedades acerca de la actualización de la actualizamientación: Ya está todo solucionado.

 

Una de las razones para la relativa quietud en estas páginas (además de la ya acostumbrada vagancia de las musas de su autor, por supuesto) es que el campamento Entintado está en pleno preparativo viajero. Estaremos alejados de nuestros pagos por un par de semanas, en un pequeño periplo que mezclará placer, negocios y actividades sociales en partes más o menos iguales.

Debido a las actuales circunstancias tecnológicamente restrictivas a la hora de abordar vuelos internacionales, por todos harto conocidas, hemos desistido de la idea de llevarnos la computadora portátil. Esta difícil decisión se traduce en una muy baja probabilidad de que este espacio sea actualizado desde allende nuestras fronteras (a diferencia de lo que ocurrió en nuestra aventura mundialista). Aprovecho entonces estas líneas para avisarles de esta breve suspensión y de paso pedirles que nos cuiden el chiringuito: con regar el potus día por medio y cada tanto sacudir las telarañas nos alcanza y sobra.

De todas maneras, para que nuestros habituales lectores no nos extrañen demasiado (larga pausa para carcajadas incontenibles), les dejamos un regalito de despedida ante nuestra breve ausencia. Se trata de una sentida interpretación de la afamada canción “El payaso Plim Plim” a cargo del notorio cantante melódico romántico contemporáneo conocido como Monsieur Mateo, capturada algunas semanas atrás en un íntimo recital en La Maison Tintée:

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Nos leemos a la vuelta, mis amigos.

 

Como para que no queden dudas de que detrás de todo esto hay fuerzas misteriosas que insisten en mantener cierto balance en nuestra realidad cotidiana, un nuevo y cabal ejemplo nos lo grita en la cara: unos días después de que desde aquí descerrajáramos el equivalente literario a un trago de ácido sulfúrico, don Eduardo Abel Giménez procede a regalarnos una botella del más delicioso elixir imaginable, en el punto ideal de añejamiento.

El universo vuelve a estar en perfecto equilibrio.

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