Cuando se fundó el Circo de los Hermanos Farfalla, hace ya más de cien años, las costumbres de la época no admitían que los miembros de los distintos gremios circenses confraternizaran demasiado entre sí. Recordemos, por ejemplo, el caso de aquella trapecista que fue arrojada al vacío sin red, luego de haber sido sorprendida in fraganti besando a un mago detrás de la boletería en una mañana fresca de otoño.
Pero el tiempo pasó y los viejos prejuicios fueron desapareciendo. Las relaciones interdisciplinarias en el circo son cada vez más comunes, resultando en nuevas generaciones de artistas híbridos que combinan las habilidades de sus padres en las más variopintas formas. Así es que hoy tenemos domadores que se enfrentan a las fieras dando volteretas y luciendo ridículos zapatones amarillos, equilibristas que extraen conejos de sus galeras en plena cuerda floja y, más curiosamente, orangutanes que resultan eximios malabaristas sin necesidad de ningún tipo de entrenamiento.


No hay nada que hacer… circos eran los de antes. Cuanto ha pasado y cuanto ha decaido el alma circense… sin ir mas lejos, el legendario circo Tihany devino en el desastroso Circo Criollo de Nico Repetto.
Las costumbres se relajan, Entintado. Los viejos y buenos tiempos cuando se llamaba al pan pan y al vino vino, se han perdido y, así, despacito y casi sin quererlo ni darnos cuenta, llega la más terrible decadencia y el oprobio es norma.
Mire Ud. sin ir más lejos lo que ocurrió en el Circo de Marrone. La tragasables y el hombre bala perdieron la razón y se dieron a una relación prohibida. Pero el cielo espera y manda, a su tiempo, el merecido castigo. Tuvieron un hijo que se tragaba la bala.
Esto, en el Sarrasani no hubiera pasado jamás.
El problema mayor ha sucedido desde que los payasos renunciaron argumentando el desapego a la tradición. Hoy los vemos todos los días, diciendo chistes y cosas sin sentido, en su nuevo ámbito… la política.
Porque el era hijo de…?
¡ No me diiiga!??? ¡A quien se le cuente!
No me estraña que el padre saliera volandumbo.
Zé Pequenho: Y mejor ni hablemos del Circo Beat.
Amperio: Y más escandaloso fue cuando nació el segundo fruto de ese amor antinatural, una nena que, ya de grandecita, balaba mientras preparaba tragos en el cabaret “El Sablazo”.
Tony:El sindicato de payasos va a presentar una queja ante la indignidad de semejante alegato.
Eduardo1: Y hubo otras cruzas aún más chocantes, que me guardo un poco por pudor y otro poco porque éste es un blog apto para todo público.
Mi padre (que por cierto cumple años el sabado), de chico me decia “Astroboy” por que decia que a mì me habia abandonado un circo.
Los Casares tenemos ese humor un tanto acido.
De los circos me gusta poco y nada, digamos que si por que no tengo otra opcion una noche tengo que ir a un circo, eligo al de “BIG FISH”.
JeRe: Ante todo, un feliz onomástico al ácido Casares Senior, a quien los 20 años que pasaron desde la última vez que lo vi en vivo no parecen haberle hecho mella alguna. Y sí, los circos son un espanto deprimente. Quizás por eso tengo planeado una larga serie de cuentos ambientados ahí.
JeRe, amigo, Ud. me trae a la memoria un clásico relato tenebroso de mi infancia: los abandonos de niños que hacían los circos. Y, por asociación directa, los robos de chicos que perpretaban, decían, los gitanos.
Mi madre siempre me decía admonitoria: -No te sueltes de mi mano que los gitanos pueden robarte. Y con ello, con solo ver a los inocentes zíngaros, me quedaba la mano durita de tanto que me apretaba.
Una tarde, entre mis seis y siete años, le comenté a mi padre mi temor hacia los gitanos y el viejo, entre jocoso y didáctico y con ganas de aventar mis prejuicios para siempre , me dijo que nada de eso era verdad. Y que no tenía razón para preocuparme porque, por el contrario, él y mi mamá me habían robado a unos gitanos que pasaban. Y se largó, y nos largamos, a reír a carcajadas.
amperio:
Acà donde vivo esta lleno de gitanos comerciantes de autos, dientes de oro, adivinadores de suerte…y no te miento, cuando era chico les tenia mucho miedo.
Ahora mis miedos vienen por otro lado…
Tenía sueño… y después de leer los comentarios anteriores… me kedé dormida!!!! ah!!!!! creo q se acerca algo revelador a mi vida… o es otro atake de sueño… rayos…
Lo peor de esto es que estoy segura de que tenía un comentario ¡¡¡buenísimo!!!
Amperio y JeRe: Los gitanos me asustaban, sí, pero mi mayor miedo infantil fue, por lejos, el de los hombres gato. Supuestamente se trataba de una secta cuyos integrantes saltaban de los árboles en cualquier vereda suburbana y raptaban a chicos para unirlos a sus filas. Lo más preocupante es que cuando se los nombré a mi padre esperando una risa tranquilizadora, él sólo atinó a servirse un whisky y mirar la tormenta por la ventana, muy serio, muy silencioso.
Viviana: Nada mejor como remedio para el insomnio que este sitio.
HOY SABADO 10 DE JUNIO, PRESCENCIE EL ESPECTACULO CIRCENSE DE TIHANY. LO DIFRUTE COMO ENANA O SEA COMO NIÑA….APLAUDI, REÌ,SOÑE, GOCE, IMAGINE, ME EMOCIONE Y DISFRUTE DEL COLORIDO Y CREATIVIDAD DEL MISMO.
FELICITO A LA COMUNIDAD DE TIHANY POR SU TRABAJO ,ESFUERZO, CONSTANCIA Y TENECIDAD EN SU TRABAJO, QUE VERDADERAMENTE HA DE SER MUY DIVERTIDO. CONCIENTE DE QUE EXISTEN ALTAS Y BAJAS COMO EN CUALQUIER COMUNIDAD DEL MUNDO PERO SIEMPRE CON UN OBJETIVO…DE HACER SENTIR BIEN AL PUBLICO, HACIENDO QUE OLVIDEMOS POR UN RATO LA VIDA COTIDIANA… FELICIDADES!
tu viejaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ramea